tres confusiones sobre ideología

23 Ago 2016

De forma inesperada nos llegó una pregunta sobre «Ideología» de Felipe Rivas. Cual peritos, nos propusimos investigar confusiones. Nos pusimos en contacto con Lu Muzzin, Patricio Lagos y Magdalena Jitrik para que nos ayuden a pensar.

A través de una cuenta matemática la hipótesis de los seis grados de separación intenta probar que en la Tierra todas las personas estamos conectadas y se puede llegar a cualquiera a través de seis conocidos de conocidos. Como prueba de esto, en solo tres enlaces llegamos desde el Río de la Plata a Santiago de Chile. Por una red inesperada (fuera de nuestros contactos del mundo del arte), llegamos a Felipe Rivas. Desde Chile, desde el mundo judicial, nos preguntan sobre la calidad de la obra IDEOLOGÍA debido a que fue censurada en la muestra colectiva Invisible organizada por el Consejo Nacional de la Cultura y las Artes de aquel país.

Felipe no nació ayer, los grados de separación se achican y se bifurcan. En 2013 expuso en C’est la vie (en La Plata) junto a Diego Stickar. Participó también en la investigación de la exhibición Perder la forma humana junto a otros investigadores, algunos de ellos argentinos.

En este caso la obra tuvo la virtud de funcionar como uno de los grados de relación. En primera instancia entre Salvador Allende, Felipe Rivas, Isabel Allende, los agentes judiciales y sigue. Así llega a nosotros, enlazando casualidades. Ante esta trama que se despliega nos propusimos seguir prolongando los lazos e invitar a conocidos para que den su opinión acerca de tres confusiones.

Frente a la pregunta judicial, decidimos ocupar el lugar de peritos e iniciamos una investigación artística. Nos propusimos buscar testigos, voces que puedan dar cuenta tanto de la politicidad de la obra y de los contextos socio-políticos de ambos países, como de los lugares de la censura en el arte y la vida. Así nace este texto (y no una post performance post porno colectiva sobre IDEOLOGÍA, que tal vez sería la mejor forma de volver sobre la obra).

Tres confusiones sobre el caso para invitar a dialogar:

Primera confusión: La obra tensiona parte del ideario de izquierdas –proveniente del cristianismo– que se relaciona con las ideas de sacrificio y martirio. Con la excusa de ser material con contenido sexual sensible para niñxs se prohíbe la exhibición de la obra. Cuando de lo que se trata es de una decisión vinculada a la sensibilidad del establishment político-cultural. De esta manera queda en primer plano la intolerancia ante la revalorización de lo sexual como una práctica política.

Le consultamos a Lu Muzzin sobre esta confusión y acá se puede LEER su opinión


Segunda confusión: La obra de Felipe Rivas es atacada desde el Partido Socialista con argumentos muy similares a los que se esgrimieron en 2004 desde el Opus Dei en el caso León Ferrari en Argentina. A pesar de que las estrategias jurídicas contra la censura de ambos casos son similares, ¿por qué cuesta tanto imaginar al progresismo defendiendo la libertad de expresión de Felipe Rivas con el mismo convencimiento que en el caso León Ferrari?

Contactamos a Patricio Lagos y nos respondió: LEER


Tercera confusión: En Chile, donde el traspaso a la hegemonía de la democracia burguesa fue más lento que en Argentina (con Pinochet en el Parlamento durante muchos años), la cultura expresa actitudes más radicales que las locales tanto en las producciones artísticas, como en las manifestaciones sociales (por ejemplo, en los enfrentamientos por reclamos estudiantiles).

Magdalena Jitrik nos dejó su opinión: LEER


PD: El viernes 16/09/16 (luego de realizado este dossier) la Cámara de Apelaciones de Valparaiso valló a favor de Felipe Rivas.

PD2: El viernes 30/09/16 el artista realizó una muestra tematizando el proceso judicial, Juan José Santos realizó una reseña para boba